
A horas de regresar a la pantalla chica en el ciclo Bailando por un sueño, la actriz y vedette rompió el silencio y contó cómo será su retorno al baile en el ciclo más exitoso de la pantalla chica.
¿Ya comenzaste con los ensayos?
Estoy yendo al ensayo, estoy a mil, corriendo de un lado para el otro, me está llamando todo el mundo.
¿Qué se siente en las horas previas a tu vuelta?
Ansiedad y nervios. Vamos a ver qué pasa. Hace 9 meses que no bailo, tengo que estar toda la tarde dedicándome a ensayar para bailar esta noche.
¿Cómo se toma la decisión de tu participación en el programa en reemplazo de Sabrina Sabrok? ¿Quién te autoriza?
Fui a Ideas del Sur para apoyar a Evangelina, cuando a ella la salva el jurado nos fuimos a cenar con ella y mi representante, César Carrozza, y un grupo de amigos. Estábamos viendo el programa, vi lo que pasó con esta chica que le faltó el respeto a su soñador, el muchacho se puso a llorar, se puso mal, a mi me conmovió, me sentí mal, y ahí lo miré a mi representante y él se dio cuenta. Me dijo: "Quedate tranquila que ya lo llamo al Chato y le digo que vos querés bailar". Lo llamó, le contó que yo quería ayudar a cumplir el sueño de este muchacho y él nos dijo que vayamos nuevamente a la productora. Salimos corriendo para Ideas y me dijeron que sí podía bailar. Fue justo cuando Marcelo lo dijo en vivo.
¿Recibiste autorización médica?
Sí, mientras íbamos desde el restaurante hacia Ideas lo llamé a mi médico y le conté lo que estaba pasando. Le dije que me tenía ganas de bailar para quedar en el certamen para luchar por el sueño. Él me dijo: "Sí, Mariana, no hay problema, podés bailar". Así fue.
Fue todo impensado...
Sí, estoy muy ansiosa ahora. Hace 9 meses que no muevo un pie, que no hago nada, va a ser muy duro. Voy a estar toda la tarde ensayando, para ver que pasa. Voy a sacar fuerzas de algún lado como es mi costumbre. Siempre lo hago cuando quiero pelear por algo. Vamos a ver qué pasa. Haremos lo posible para quedarnos, pero todo depende del jurado y de la gente.
Sabés que la gente está de tu lado...
Sí, la verdad que estoy súper feliz y muy agradecida a todo el país porque sé que estuvieron conmigo, rezaron mucho por mí, y gracias a ellos hoy también voy a bailar porque viva gracias a que todo el mundo pidió por mí.
¿Algún miedo?
No, no tengo miedos. Me operé hace quince días del brazo y voy a bailar, no me importa. Lo único... trataré de no utilizar mucho este brazo.